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Danza, una forma musical creada en Puerto Rico, es uno de nuestros bailes de
salón. Floreció en la segunda parte de el siglo XIX en los salones de la
élite, hacendados criollos con lazos culturales con España, y fué luego
aceptado tambien por mercaderes y campesinos. La invención de la Danza fué
fuertemente influenciada por la música clásica y los bailes europeos al
principio de los años 1800, con un toque de "syncopation" afro-caribeña.
Hay muchas teorías acerca de como nació la Danza, pero Salvador Brau ofrece
la teoría más popular en su ensayo La Danza Puertorriqueña: "bailes
populares clásicos como la contradanza de España, así como el Minuet,
Cachuca, Vals, Britano y Rigodon, traídos a la isla por inmigrantes de Sur
América a comienzos de los años 1800, fueron reemplazados alrededor de 1840
por la nueva música proveniente de Cuba llamada Habanera. La Habanera se
hizo rápidamente nuy popular en la isla, especialmente entre la juventud por
ser una forma de baile más libre y menos rígida. En sus comienzos, la
Habanera original cubana eran disfrutadas, pero luego compositores
puertorriqueños empezaron a inventar sus propios trabajos, dando así origen
a la Danza. Uno de los primeros compositores fué Manuel G. Tavárez, el
Padre de la Danza. Luego su estudiante más famoso, Juan Morel Campos,
escribió más de 300 Danzas antes de morir a la temprana edad de casi 39
años.
El himno nacional de Puerto Rico, La Borinqueña, es una danza. Cuando los
puertorriqueños piensan en la danza, recuerdan el elegante baile de viejos
tiempos, la damas con abanicos de mano y vestidos de salón, y hombres
vistiendo corbatas y frac negros. En esos días dorados, la orquesta
comenzaba a tocar para guiar a los bailadores en el paseo alrededor de el
salón de baile, dando a los caballeros la oportunidad de demostrar la gracia
y belleza de sus damas. Esta introdución romantica terminaba con el saludo
de los caballeros y la acertación de las damas en respuesta. Entonces, la
orquesta comezaba a tocar la música de baile y las parejas bailaban
libremente alrededor de el salón. En esos días, todas las damas y los
caballeros apredían el lenguaje de el abanico, el código secreto que las
ayudaba a atraer a el caballero de sus sueños.
Referencias